Várices: Causas, Tratamiento, ¿Por qué se producen?

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Las várices suelen ser uno de los problemas estéticos que las mujeres desean evitar o solucionar en sus vidas.

Normalmente una de las partes del cuerpo más afectadas con esta condición son las piernas. Lo que puede producir un sentimiento de desagrado y rechazo en muchas personas.

Sin embargo, es mucho lo que debes conocer sobre las várices, y a continuación te lo explicaremos todo.

¿Qué son las várices?

Las várices también son llamadas insuficiencia venosa periférica.

Consisten en dilataciones de las venas que no cumplen correctamente la función de llevar la sangre de retorno al corazón.

Son diversas las razones por las que esto sucede, y debido a la deficiencia en tal función, la sangre se acumula en las venas y se dilatan.

Esta dilatación hace que las venas se vuelvan tortuosas.

Por lo general se les llama várices a las que aparecen en las piernas.

Esto se debe a que son las más frecuentes, sin embargo las várices pueden originarse en otras zonas del cuerpo.

Es así como hay várices esofágicas debido a que aparecen en el esófago, también hay hemorroides que son várices en las región anal.

Varicocele es un tipo de várices que aparece en los testículos masculinos.

La razón y frecuencia con la que aparecen las várices responde a muchos factores.

¿Cuáles son los síntomas de las várices?

Las várices se identifican debido a los síntomas particulares que originan.

En primer lugar está el perjuicio estético, sin embargo, aunque es el que más se conoce existen otros.

Los síntomas pueden afectar de distintas formas, todo según la persona que las padece.

También hay personas que no manifiestan síntomas y esto no quiere decir que no estén presentes.

A continuación describimos algunos de los síntomas más comunes:

1. Visualización de la red venosa

Donde ocurren las várices es posibles visualizar la red venosa.

Pueden presentarse en la cara externa de los muslos, detrás de las rodillas, en la cara interna de las piernas.

Al principio es posible que este sea el único síntoma que pueda observarse, percibirse o sentirse.

2. Pesadez y cansancio

Este síntoma se da en las piernas, generalmente cuando se está mucho tiempo inmóvil.

La razón de este síntoma se debe a que la sangre se está acumulando en las venas de las piernas.

Por lo general este síntoma mejora cuando la persona comienza a caminar, hace ejercicio o levanta las piernas.

3. Dolor

La intensidad de este dolor dependerá de la persona.

Por lo general el dolor se produce en los trayectos de las venas afectadas.

Es muy común en los tobillos y pantorrillas.

Este dolor puede empeorar si se roza la zona afectada, o si se recibe un golpe.

4. Calambres

Estos calambres se dan mayormente durante la noche.

4. Hormigueos

Esto ocurre cuando la pierna se deja mucho tiempo en la misma postura.

5. Sensación de calor

Esta sensación pueden ser escozores o picores.

Se da por lo general en el tobillo y en el dorso del pie.

Cuando ocurre debe evitarse rascar la zona pues podrían producirse heridas fácilmente.

La facilidad con la que se producen heridas en las zonas es otro de los síntomas y ocurre debido a que la piel es más débil por la mala circulación.

6. Edema de los pies y tobillos

Estos edemas o hinchazones se dan a medida que la enfermedad avanza y se acumula e líquido extravasado.

Este síntoma puede aliviarse con el reposo, al elevar las piernas, por las mañana al levantarse.

Sin embargo, con el paso del tiempo el dolor se hace más persistente hasta volverse permanente.

Este síntoma puede ir ascendiendo a lo largo de la pierna a medida que la enfermedad avanza.

7. Cambios de coloración en la piel

Estas manchas son parduscas o violáceas.

La razón por la que aparece este síntoma se debe a la salida de los glóbulos rojos de las venas afectadas acumuladas debajo de la piel.

Estos acúmulos van deteriorando la piel y la grasa que está debajo. Es así como se originan reacciones inflamatorias.

Como consecuencia ocurren endurecimientos en las zonas.

8. Várices dilatadas y retorcidas

A medida que va avanzando el deterioro de las venas, se van dilatando y alargando.

Así se ven obligadas a hacer curvas para acoplarse al espacio que está disponible.

9. Aparición de úlceras

Estas aparecen cercanas a los tobillos, y también en la cara interna.

Pueden llegar a ser muy dolorosas y a medida que avanzan se va tornando más difícil curarlas.

Las úlceras se infectan con mucha facilidad, por lo que se hace más difícil curarlas.

Algunas úlceras aparecen por el rascado debido a la debilidad de la piel, y hay otras que surgen espontáneamente.

¿Cómo evolucionan las várices?

En la mayoría de los casos ocurre una evolución muy inofensiva de las várices.

Si se logra actuar a tiempo contra las primeras venas varicosas, se podrán evitar las várices.

Pero si no se tratan, se irán extendiendo y esto provocará molestias fuertes.

De manera que si las várices son tratadas a tiempo se pueden eliminar.

Uno de los procedimientos exitosos es la extirpación quirúrgica de las várices superficiales y grandes, conocidas como troncales.

Las evolución de las várices puede producir una serie de complicaciones que deben considerarse y por lo que se debe contar con un buen tratamiento.

A continuación compartiremos algunas de las complicaciones producto de la evolución de las várices:

1. Dilatación severa

Esto sucede en una fase avanzada de las várices.

Lo que sucede es que al dilatarse, debido a que la pared es muy débil, se corre con el peligro de que puedan estallar.

Esto podría provocar una hemorragia muy fuerte.

2. Coagulación de la sangre

También ocurre cuando está avanzada, las várices en este grado de evolución se coagulan y se forman trombos.

Esto puede atascar las venas superficiales y puede presentarse una trombosis.

3. Incremento de la presión en las várices

Debido a la obstrucción de la sangre se produce un incremento de la presión de las várices, lo cual es una evolución que expone a riesgos.

Este incremento daña la piel, en especial de la pierna, originando consecuencias como infecciones.

También puede producir una coloración azul oscura de la piel y alteraciones inflamatoria de la piel con prurito.

Otra de las consecuencias es la acumulación de líquido en el tejido de la pierna, lo que se conoce como edemas.

Estos edemas a su vez producen hinchazón en las piernas.

4. Necrosis del tejido y úlceras

Esto ocurre cuando la evolución de las várices es grave.

La necrosis y úlceras ocurren porque la sangre obstruida impide que el tejido reciba cantidad suficiente de nutrientes y oxígeno.

5. Varicoflebitis

Esto es inflamaciones en las venas.

Si esta inflamación se extiende a las venas profundas se pueden formar coágulos sanguíneos.

Esto es lo que se conoce como trombosis venosa profunda.

Ahora bien, si el flujo sanguíneo arrastra los coágulos pueden llegar a los pulmones y obstruir vasos sanguíneos grandes y pequeños.

En este caso las várices pueden evolucionar a un tromboembolismo pulmonar.

6. Fleboesclerosis

Esto es un endurecimiento de la pared de la vena.

Ocurre porque el fuerte volumen sanguíneo puede cargar mucho la pared de las venas.

Como consecuencia las venas no pueden disolver los pequeños coágulos de sangre.

Es así como se incrementa el riesgo de padecer una trombosis en las venas profundas.

Por otra parte las válvulas de las venas se pueden endurecer y cicatrizar. Esto originaría una disminución de tamaño.

También podría originar la pérdida de su capacidad de funcionamiento.

Diagnóstico

El diagnóstico de las várices puede determinarse a través de distintos tipos de pruebas.

En primer lugar está la exploración física, para la que el médico observará las piernas mientras el paciente esté de pie.

De esta forma podrá identificar si hay hinchazón.

También procederá a describir los dolores frecuentes en las piernas.

Otro de los métodos o pruebas para diagnosticar las várices es la ecografía.

A través de una ecografía se puede observar si las venas tienen un funcionamiento normal o si hay evidencia de un coágulo sanguíneo.

Es una prueba no invasiva a través de la que se pasa un transductor contra la piel de la zona del cuerpo que se examina.

Este transductor es un dispositivo manual que tiene un tamaño aproximado de una barra de jabón.

La función del transductor es la de transmitir imágenes de las venas de la pierna a través de un monitor.

¿Cómo se tratan la várices?

Los tipos de tratamientos para las várices más graves varían.

Para evitar su evolución y lleguen hasta ese punto se recomienda una serie de cuidados personales.

Estos consisten en hacer ejercicio, mantener un peso ideal, evitar la vestimenta ajustada.

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